Redacción. 17-10-2008
"El excesivo amiguismo de la cúpula eclesiástica con la derecha está alejando a la institución de las bases sociales"
Pedro Miguel Lamet desvela sus opiniones sobre la relación Iglesia-Estado o Educación para la Ciudadanía, entre otros temas, en el chat del portal 21

"La Iglesia transparente vendrá cuando nosotros empecemos a ser transparentes y demos en el rostro a los que hacen con su vida una mentira".

¿Cómo es actualmente la relación Iglesia Estado? ¿Por qué Federico Jiménez Losantos continúa trabajando en COPE? ¿Qué rumbo ha de seguir la Iglesia católica para ser una iglesia de futuro y moderna? ¿Qué opinión le merece Educación para la Ciudadanía? ¿Boicotearán el estreno de la película Camino? A preguntas como éstas respondió ayer Pedro Miguel Lamet en el chat del portal 21.
Pedro Miguel Lamet es teólogo, periodista, profesor de cine, escritor, poeta y escritor. Gaditano de cuna, ingresó en la Compañía de Jesús en 1958. Como docente, ha enseñado Estética y Teoría del Cine en las Universidades de Valladolid, Deusto y Caracas. Como periodista, ha sido redactor, redactor jefe o director de publicaciones como Reseña, Cinestudio, Razón y Fe, Vida Nueva, Poesía Española, la Estafeta Literaria, Caracola, Cuadernos cinematográficos, diario Pueblo, Diario 16, Tiempo y revista 21. Como escritor, ha cultivado la poesía, el ensayo, la biografía, la crítica literaria y cinematográfica.
Desde 1966, cuando publicó su primer poemario, "El alegre cansancio", no ha dejado de publicar volúmenes. El último de sus treinta y tres libros publicados, entre los que destacan “La seducción de Dios”, “Juan Pablo II, hombre y papa” o “Las palabras calladas”, se titula “El retrato (Imago hominis)”, una novela centrada en el entorno histórico de la figura de Jesús de Nazaret.
En su haber se cuentan también destacados premios como el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos (1969), el Premio de Prensa Ramón Cunill (1985), el Premio de Poesía El Ciervo (1981) o el Premio Manos Unidas de Prensa (1995).
Reproducimos a continuación toda la entrevista.
Pedro Miguel, ¿cómo cree que es actualmente la relación Iglesia Estado?
El Gobierno y la Iglesia en España siempre han tenido una relación tensa. Diríamos que están condenados a entenderse. Ni Franco ni los gobiernos conservadores se han portado tampoco bien con la Iglesia en temas como la economía o la enseñanza. Tarancón decía que la Iglesia con gobiernos menos católicos vive mejor. Un obispo me contaba que cuando fue a ver a un ministro socialista del primer gobierno de Felipe González notó – textualmente– que al ministro se le hacía "el culo agua de limón". Yo creo que las relaciones con Zapatero no son demasiado malas y que hasta Rouco ha suavizado algo sus aristas con la Iglesia. A los socialistas les quedan pocas maniobras dentro de su ideología. Otra maravillosa frase del cardenal Tarancón: "Tengo miedo de los gobiernos de comunión diaria". Yo creo que los socialistas españoles tienen todavía algo de la herencia anticlerical, sobre todo en las formas, que no les ayudan. En eso deberían imitar a Nicolás Sarkozy, que ha hablado de una laicidad neutra. Yo creo que el camino de relación Iglesia-Estado debe ser el de mutuo respeto, sin injerencias y colaborando en aquello que represente el bien común.
¿Cómo es posible que Jiménez Losantos esté detrás de los micrófonos de un programa de COPE?
Yo creo que Losantos debe estar delante de un micrófono en una sociedad libre porque creo en la libertad de expresión, pero no delante de un micrófono de una emisora de la Iglesia, porque está alineado políticamente y centrado en el insulto y la descalificación.
Me preocupa la situación actual de la Iglesia, ¿qué podemos hacer para mejorar esto?
Lo primero que ha de hacer la Iglesia es bajar de los castillos de invierno a la plaza pública, como hizo después del Concilio, confundirse con la gente como uno más y dialogar con todos.
También es injusto asimilar a toda la Iglesia con la curia, ¿no? Hay muchos buenos hombres curas de pueblo, de parroquias de todas las ciudades...
Así es. Afortunadamente el concepto de Iglesia como pueblo de Dios que formuló el Concilio Vaticano II nos ayuda a ver que el Espíritu sopla donde quiere y efectivamente hay gente maravillosa en todas partes. Ellos son también Iglesia pero llaman menos la atención, sobre todo para los laicos que no entienden a los obispos.
¿Quién debería marcarle los límites a la Iglesia para que no intervenga en asuntos de Estado?
Todos tenemos que marcar esos límites, especialmente la opinión pública. Y sobre todo desde dentro la propia Iglesia, que libremente debe manifestarse cuando observa que la jerarquía traspasa esos límites.
¿Cree usted que llegará España a convertirse en unos años en un país laicista totalmente?
España no será nunca un país laicista porque nos gustan las procesiones mogollón, es decir, la fe está inserta en nuestra cultura. Yo creo que sí es bueno que España sea un país laico donde la fe no venga impuesta por las leyes sino ofrecida por el testimonio de los cristianos de a pie.
¿Cómo ve el uso de las nuevas tecnologías? ¿Cree que puede ser una herramienta más para que la Iglesia se acerque a la gente?
Sobre las nuevas tecnologías, especialmente internet, creo que es un modelo de comunicación más humilde pero al mismo tiempo más eficaz. Por tanto es más cercano a la difusión del evangelio, fides ex auditu, es decir la fe se dice que se transmite por el oído, persona a persona. Me parece que ya estamos viendo las posibilidades que este medio está teniendo para dialogar, como por ejemplo estamos haciendo ahora.
¿En qué tipo de Iglesia debo educar a mi familia?
La primera evangelización es el ejemplo de la familia. La reciente película Camino, aunque en parte pueda estar manipulada, muestra hasta qué punto el fanatismo puede hacer daño en la familia. Yo diría que sobre todo “quiérelos”. Tu amor a ellos será la mejor predicación del evangelio y además tu ejemplo respecto a los valores que importan: el dinero, la sexualidad, el placer, la justicia, etc.
¿Cuál es su último libro?
El último libro publicado, porque llevo 19 capítulos de otro, es el retrato, una novela sobre la figura de Jesús de Nazaret enmarcada en su tiempo histórico y desde la polémica que odía suscitar en sus contemporáneos.
¿Qué opinión le merece Rouco Varela?¿Le parece que tiene algo que ver con el cristianismo de Jesús?
Yo no juzgo a nadie como persona y como cristiano, y menos a un cardenal de la santa Iglesia católica. Pero sí puedo decir que su orientación socio-política me parece que hace daño a la Iglesia, porque la Iglesia no debe estar alineada con un partido político, sea el que sea. Pienso que el excesivo amiguismo de la cúpula eclesiástica con la derecha está haciendo mucho daño y alejando a la institución de las bases sociales. El otro día un amigo me contaba que el cardenal Maradiaga hacía este mismo comentario. Así que si lo dice otro cardenal yo no tengo más que decir “amén”.
¿Se puede ser jesuita, o sea la crème de la crème de la iglesia, y pobre a la vez?
Absolutamente no. Uno, que ha estudiado varias carreras y que tiene un estatus como el que tengo yo en la sociedad, nunca será pobre aunque tenga un voto de pobreza. Pero sí me siento pobre en cuanto dependiente de una comunidad y sobre todo, del Dios del misterio. De veras que soy muy pequeño afortunadamente y eso me permite querer a todos y aprender de todos.
¿Boicotearán determinados medios de comunicación el estreno de la película Camino?
No creo que boicoteen Camino por dos razones. Primero, porque ni el mismo Opus ha hecho una descalificación absoluta de la película, pues no se trata del Código da Vinci. Segundo, porque la propia TVE ha puesto una pasta en la película y hace publicidad de ella. Con esto no estoy diciendo que todo en la película sea salvable. Os recomiendo la crítica que podéis leer en la web llamada Cine para leer, escrita por Pérez Gómez.
La Iglesia dice que el mundo se está alejando de Dios y se queda tan tranquilla. ¿No será que la Iglesia es la que aleja del mundo?
Así es, lamentablemente. Aunque, para ser justos, hay que añadir que el mundo actual de valores es materialista y que la sociedad está mediáticamente drogada, lo cual hace muy difícil vivir los valores del evangelio.
¿Cree que mucha práctica religiosa moderna es militar en las ONGD?
Creo que ayudar a los demás, sea como fuere, es ya ser cristiano aunque uno no se llame así.
¿Cree usted que la iglesia de hoy en día sigue todos los valores del cristianismo?
La Iglesia nunca en la historia ha seguido todos los valores del cristianismo porque está compuesta por seres humanos pero ha habido periodos más esperanzadores que el actual como por ejemplo la explosión dialogante del Postconcilio.
¿Qué opinión le merece el periodismo que hacen ahora los medios de comunicación?
Yo he sido un gran defensor de los Medios de Comunicación como profesional que soy de ellos. Pero he de añadir que me preocupa mucho ver los telediarios, el pensamiento negativo que hay detrás de las informaciones. La búsqueda del morbo como tal y la falta de esperanza. Recuerdo que el cardenal Herrera decía que el periódico debía entretener, informar y enseñar.
¿Qué le parecen los símbolos religiosos en los actos públicos?
Pienso es que un estado laico debe respetar todas las creencias y también las no creencias. Y por tanto preferiría que Cristo se viera a través de mi comportamiento que por llevar una cruz, una medalla o un capirote.
A propósito de ser cristiano, ¿qué opina de lo poco que resaltamos en los planos público y privado?
Diría que aquí hay que distinguir dos cosas. Los que defienden que la Iglesia debe estar en el plano público porque intervengamos en las leyes o tengamos ministros del Opus Dei y los que defendemos que la Iglesia debe estar presente a través del testimonio forecido, no de las exigencias legales o políticas.
¿Para cuándo las sorpresas que nos iba a dar el papa Benedicto?
Para mí la gran sorpresa que ya ha dado el Papa es ser mucho menos fundamentalista que Juan Pablo II. A la chita callando, ha reducido el papado a una presencia modesta y más intraeclesial que el gobierno espiritual mundial que pretendía el papa Wojtyla. Otras sorpresillas que se esperaban como el tema de la comunión de los divorciados, etc, no tendría muchas esperanzas.
¿Qué rumbo ha de seguir la Iglesia católica para ser una iglesia de futuro y moderna?
Fundamentalmente responder al evangelio, que es lo más moderno que tiene la Iglesia. Segundo, no creerse en posesión absoluta de toda la verdad. Dios es infinito y habla por centenares de caminos y culturas. La Iglesia debe ser humilde, amiga de todos, sencilla, abierta, y exigente en lo que vale la pena, que es la justicia y el amor.
¿Quién sigue al Papa en temas de sexo? ¿Le siguen los jóvenes católicos que llenan las concentraciones convocadas por Benedicto XVI?
Éste es un tema muy importante, diría que clave para entender la situación real de la Iglesia. Durante siglos se nos ha impuesto una visión angustiosa de la sexualidad. Dios nos ha hecho seres sexuados. El placer no puede ser malo. Tampoco es buena la relación despersonalizada e indiscriminada que impone la cultura moderna. Pero de eso a rechazar a los homosexuales o a negar la comunión a los divorciados hay mucho trecho.
¿Por qué los obispos ponen toda la carne en el asador por defender la clase de religión y apenas se preocupan de la catequesis en las parroquias?
Creo que, en el fondo, es una manera de escurrir el hombro. En este país todo se ha hecho con ayuda del gobierno, mientras que los protestantes por ejemplo sólo tenían dificultades y su predicación. Creo que la batalla por la catequesis y la evangelización de las parroquias está por emprender.
¿Ha pensado alguna vez salirse de la compañía de Jesús? ¿Ha tenido problemas por sus opiniones?
En una larga vida como la mía, acabo de cumplir 50 años en la compañía de Jesús, uno piensa de todo. Sí he tenido dificultades cuando me expulsaron de Vida Nueva, cuando me prohibieron escribir de temas religiosos por haber dicho que el papa estaba enfermo, etc. Pero siempre mi fe y mi esperanza han prevalecido porque creo que esto de la vida es como una peli que pasa y lo importante que queda cuando la película termina es la luz que hay detrás.
¿Se puede ir a misa todos los domingos, comulgar, rellenar la casilla de los impuestos a favor de la Iglesia y no hacer caso a lo que dice Rouco y el Papa en muchas cosas relacionadas con tu vida diaria?
Yo creo que antes de todo lo que tú dices lo importante es leer y meditar el evangelio, intentar practicarlo en la vida diaria. Segundo, los sacramentos ayudan sin duda para ello siempre que uno cuide la iglesia donde va a participar lo mismo que cuida el cine del domingo. Lo que digan nuestros pastores debe ser una referencia pero afortunadamente dogmas de fe en la Iglesia hay muy pocos.
¿La Iglesia no tiene nada que decir de los 923 millones de personas que pasan hambre?
El problema reside en que cuando el Papa que en este tema ha hablado muy claramente, se pronuncia, no es noticia. Es noticia cuando habla contra la homosexualidad o las relaciones prematrimoniales.
¿Cómo explicaría su experiencia de Dios a una persona totalmente profana, de “otro planeta”?
Entre otras cosas, intentaría transmitirle mi emoción ante el Universo. Me sentaría con él una noche estrellada a fumarme una pipa y decirle que me explique qué siente él cuando está enamorado, cuando tuvo su primer hijo, cuando ve el mar o las montañas. Y le diría: ese no sé qué que queda balbuciendo es para mí Dios.
¿Para cuándo una Iglesia transparente?
La Iglesia transparente vendrá cuando nosotros empecemos a ser transparentes y demos en el rostro a los que hacen con su vida una mentira.
¿Qué opinión le merece Educación para la Ciudadanía?
Educación para la Ciudadanía es una asignatura ambigua. Por tanto puede utilizarse para muchas cosas. De hecho hay editoriales católicas que tienen sus manuales. Puede ser que los socialistas hayan buscado con ella una manera de influjo pero la Iglesia ha hecho una tragedia de una anécdota.
Desde 1966, cuando publicó su primer poemario, "El alegre cansancio", no ha dejado de publicar volúmenes. El último de sus treinta y tres libros publicados, entre los que destacan “La seducción de Dios”, “Juan Pablo II, hombre y papa” o “Las palabras calladas”, se titula “El retrato (Imago hominis)”, una novela centrada en el entorno histórico de la figura de Jesús de Nazaret.
En su haber se cuentan también destacados premios como el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos (1969), el Premio de Prensa Ramón Cunill (1985), el Premio de Poesía El Ciervo (1981) o el Premio Manos Unidas de Prensa (1995).
Reproducimos a continuación toda la entrevista.
Pedro Miguel, ¿cómo cree que es actualmente la relación Iglesia Estado?
El Gobierno y la Iglesia en España siempre han tenido una relación tensa. Diríamos que están condenados a entenderse. Ni Franco ni los gobiernos conservadores se han portado tampoco bien con la Iglesia en temas como la economía o la enseñanza. Tarancón decía que la Iglesia con gobiernos menos católicos vive mejor. Un obispo me contaba que cuando fue a ver a un ministro socialista del primer gobierno de Felipe González notó – textualmente– que al ministro se le hacía "el culo agua de limón". Yo creo que las relaciones con Zapatero no son demasiado malas y que hasta Rouco ha suavizado algo sus aristas con la Iglesia. A los socialistas les quedan pocas maniobras dentro de su ideología. Otra maravillosa frase del cardenal Tarancón: "Tengo miedo de los gobiernos de comunión diaria". Yo creo que los socialistas españoles tienen todavía algo de la herencia anticlerical, sobre todo en las formas, que no les ayudan. En eso deberían imitar a Nicolás Sarkozy, que ha hablado de una laicidad neutra. Yo creo que el camino de relación Iglesia-Estado debe ser el de mutuo respeto, sin injerencias y colaborando en aquello que represente el bien común.
¿Cómo es posible que Jiménez Losantos esté detrás de los micrófonos de un programa de COPE?
Yo creo que Losantos debe estar delante de un micrófono en una sociedad libre porque creo en la libertad de expresión, pero no delante de un micrófono de una emisora de la Iglesia, porque está alineado políticamente y centrado en el insulto y la descalificación.
Me preocupa la situación actual de la Iglesia, ¿qué podemos hacer para mejorar esto?
Lo primero que ha de hacer la Iglesia es bajar de los castillos de invierno a la plaza pública, como hizo después del Concilio, confundirse con la gente como uno más y dialogar con todos.
También es injusto asimilar a toda la Iglesia con la curia, ¿no? Hay muchos buenos hombres curas de pueblo, de parroquias de todas las ciudades...
Así es. Afortunadamente el concepto de Iglesia como pueblo de Dios que formuló el Concilio Vaticano II nos ayuda a ver que el Espíritu sopla donde quiere y efectivamente hay gente maravillosa en todas partes. Ellos son también Iglesia pero llaman menos la atención, sobre todo para los laicos que no entienden a los obispos.
¿Quién debería marcarle los límites a la Iglesia para que no intervenga en asuntos de Estado?
Todos tenemos que marcar esos límites, especialmente la opinión pública. Y sobre todo desde dentro la propia Iglesia, que libremente debe manifestarse cuando observa que la jerarquía traspasa esos límites.
¿Cree usted que llegará España a convertirse en unos años en un país laicista totalmente?
España no será nunca un país laicista porque nos gustan las procesiones mogollón, es decir, la fe está inserta en nuestra cultura. Yo creo que sí es bueno que España sea un país laico donde la fe no venga impuesta por las leyes sino ofrecida por el testimonio de los cristianos de a pie.
¿Cómo ve el uso de las nuevas tecnologías? ¿Cree que puede ser una herramienta más para que la Iglesia se acerque a la gente?
Sobre las nuevas tecnologías, especialmente internet, creo que es un modelo de comunicación más humilde pero al mismo tiempo más eficaz. Por tanto es más cercano a la difusión del evangelio, fides ex auditu, es decir la fe se dice que se transmite por el oído, persona a persona. Me parece que ya estamos viendo las posibilidades que este medio está teniendo para dialogar, como por ejemplo estamos haciendo ahora.
¿En qué tipo de Iglesia debo educar a mi familia?
La primera evangelización es el ejemplo de la familia. La reciente película Camino, aunque en parte pueda estar manipulada, muestra hasta qué punto el fanatismo puede hacer daño en la familia. Yo diría que sobre todo “quiérelos”. Tu amor a ellos será la mejor predicación del evangelio y además tu ejemplo respecto a los valores que importan: el dinero, la sexualidad, el placer, la justicia, etc.
¿Cuál es su último libro?
El último libro publicado, porque llevo 19 capítulos de otro, es el retrato, una novela sobre la figura de Jesús de Nazaret enmarcada en su tiempo histórico y desde la polémica que odía suscitar en sus contemporáneos.
¿Qué opinión le merece Rouco Varela?¿Le parece que tiene algo que ver con el cristianismo de Jesús?
Yo no juzgo a nadie como persona y como cristiano, y menos a un cardenal de la santa Iglesia católica. Pero sí puedo decir que su orientación socio-política me parece que hace daño a la Iglesia, porque la Iglesia no debe estar alineada con un partido político, sea el que sea. Pienso que el excesivo amiguismo de la cúpula eclesiástica con la derecha está haciendo mucho daño y alejando a la institución de las bases sociales. El otro día un amigo me contaba que el cardenal Maradiaga hacía este mismo comentario. Así que si lo dice otro cardenal yo no tengo más que decir “amén”.
¿Se puede ser jesuita, o sea la crème de la crème de la iglesia, y pobre a la vez?
Absolutamente no. Uno, que ha estudiado varias carreras y que tiene un estatus como el que tengo yo en la sociedad, nunca será pobre aunque tenga un voto de pobreza. Pero sí me siento pobre en cuanto dependiente de una comunidad y sobre todo, del Dios del misterio. De veras que soy muy pequeño afortunadamente y eso me permite querer a todos y aprender de todos.
¿Boicotearán determinados medios de comunicación el estreno de la película Camino?
No creo que boicoteen Camino por dos razones. Primero, porque ni el mismo Opus ha hecho una descalificación absoluta de la película, pues no se trata del Código da Vinci. Segundo, porque la propia TVE ha puesto una pasta en la película y hace publicidad de ella. Con esto no estoy diciendo que todo en la película sea salvable. Os recomiendo la crítica que podéis leer en la web llamada Cine para leer, escrita por Pérez Gómez.
La Iglesia dice que el mundo se está alejando de Dios y se queda tan tranquilla. ¿No será que la Iglesia es la que aleja del mundo?
Así es, lamentablemente. Aunque, para ser justos, hay que añadir que el mundo actual de valores es materialista y que la sociedad está mediáticamente drogada, lo cual hace muy difícil vivir los valores del evangelio.
¿Cree que mucha práctica religiosa moderna es militar en las ONGD?
Creo que ayudar a los demás, sea como fuere, es ya ser cristiano aunque uno no se llame así.
¿Cree usted que la iglesia de hoy en día sigue todos los valores del cristianismo?
La Iglesia nunca en la historia ha seguido todos los valores del cristianismo porque está compuesta por seres humanos pero ha habido periodos más esperanzadores que el actual como por ejemplo la explosión dialogante del Postconcilio.
¿Qué opinión le merece el periodismo que hacen ahora los medios de comunicación?
Yo he sido un gran defensor de los Medios de Comunicación como profesional que soy de ellos. Pero he de añadir que me preocupa mucho ver los telediarios, el pensamiento negativo que hay detrás de las informaciones. La búsqueda del morbo como tal y la falta de esperanza. Recuerdo que el cardenal Herrera decía que el periódico debía entretener, informar y enseñar.
¿Qué le parecen los símbolos religiosos en los actos públicos?
Pienso es que un estado laico debe respetar todas las creencias y también las no creencias. Y por tanto preferiría que Cristo se viera a través de mi comportamiento que por llevar una cruz, una medalla o un capirote.
A propósito de ser cristiano, ¿qué opina de lo poco que resaltamos en los planos público y privado?
Diría que aquí hay que distinguir dos cosas. Los que defienden que la Iglesia debe estar en el plano público porque intervengamos en las leyes o tengamos ministros del Opus Dei y los que defendemos que la Iglesia debe estar presente a través del testimonio forecido, no de las exigencias legales o políticas.
¿Para cuándo las sorpresas que nos iba a dar el papa Benedicto?
Para mí la gran sorpresa que ya ha dado el Papa es ser mucho menos fundamentalista que Juan Pablo II. A la chita callando, ha reducido el papado a una presencia modesta y más intraeclesial que el gobierno espiritual mundial que pretendía el papa Wojtyla. Otras sorpresillas que se esperaban como el tema de la comunión de los divorciados, etc, no tendría muchas esperanzas.
¿Qué rumbo ha de seguir la Iglesia católica para ser una iglesia de futuro y moderna?
Fundamentalmente responder al evangelio, que es lo más moderno que tiene la Iglesia. Segundo, no creerse en posesión absoluta de toda la verdad. Dios es infinito y habla por centenares de caminos y culturas. La Iglesia debe ser humilde, amiga de todos, sencilla, abierta, y exigente en lo que vale la pena, que es la justicia y el amor.
¿Quién sigue al Papa en temas de sexo? ¿Le siguen los jóvenes católicos que llenan las concentraciones convocadas por Benedicto XVI?
Éste es un tema muy importante, diría que clave para entender la situación real de la Iglesia. Durante siglos se nos ha impuesto una visión angustiosa de la sexualidad. Dios nos ha hecho seres sexuados. El placer no puede ser malo. Tampoco es buena la relación despersonalizada e indiscriminada que impone la cultura moderna. Pero de eso a rechazar a los homosexuales o a negar la comunión a los divorciados hay mucho trecho.
¿Por qué los obispos ponen toda la carne en el asador por defender la clase de religión y apenas se preocupan de la catequesis en las parroquias?
Creo que, en el fondo, es una manera de escurrir el hombro. En este país todo se ha hecho con ayuda del gobierno, mientras que los protestantes por ejemplo sólo tenían dificultades y su predicación. Creo que la batalla por la catequesis y la evangelización de las parroquias está por emprender.
¿Ha pensado alguna vez salirse de la compañía de Jesús? ¿Ha tenido problemas por sus opiniones?
En una larga vida como la mía, acabo de cumplir 50 años en la compañía de Jesús, uno piensa de todo. Sí he tenido dificultades cuando me expulsaron de Vida Nueva, cuando me prohibieron escribir de temas religiosos por haber dicho que el papa estaba enfermo, etc. Pero siempre mi fe y mi esperanza han prevalecido porque creo que esto de la vida es como una peli que pasa y lo importante que queda cuando la película termina es la luz que hay detrás.
¿Se puede ir a misa todos los domingos, comulgar, rellenar la casilla de los impuestos a favor de la Iglesia y no hacer caso a lo que dice Rouco y el Papa en muchas cosas relacionadas con tu vida diaria?
Yo creo que antes de todo lo que tú dices lo importante es leer y meditar el evangelio, intentar practicarlo en la vida diaria. Segundo, los sacramentos ayudan sin duda para ello siempre que uno cuide la iglesia donde va a participar lo mismo que cuida el cine del domingo. Lo que digan nuestros pastores debe ser una referencia pero afortunadamente dogmas de fe en la Iglesia hay muy pocos.
¿La Iglesia no tiene nada que decir de los 923 millones de personas que pasan hambre?
El problema reside en que cuando el Papa que en este tema ha hablado muy claramente, se pronuncia, no es noticia. Es noticia cuando habla contra la homosexualidad o las relaciones prematrimoniales.
¿Cómo explicaría su experiencia de Dios a una persona totalmente profana, de “otro planeta”?
Entre otras cosas, intentaría transmitirle mi emoción ante el Universo. Me sentaría con él una noche estrellada a fumarme una pipa y decirle que me explique qué siente él cuando está enamorado, cuando tuvo su primer hijo, cuando ve el mar o las montañas. Y le diría: ese no sé qué que queda balbuciendo es para mí Dios.
¿Para cuándo una Iglesia transparente?
La Iglesia transparente vendrá cuando nosotros empecemos a ser transparentes y demos en el rostro a los que hacen con su vida una mentira.
¿Qué opinión le merece Educación para la Ciudadanía?
Educación para la Ciudadanía es una asignatura ambigua. Por tanto puede utilizarse para muchas cosas. De hecho hay editoriales católicas que tienen sus manuales. Puede ser que los socialistas hayan buscado con ella una manera de influjo pero la Iglesia ha hecho una tragedia de una anécdota.
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